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Compañeros de la historia: la humanidad y el aceite de oliva

2015-07-12

Sobre el AOVE

El olivo y su fruto, en forma de aceite, han acompañado al ser humano desde los orígenes en diferentes formas y usos como la alimentación, cosmética, medicina, combustible para lámparas… Son los expertos arqueólogos quienes han encontrado numerosos utensilios para la recolecta y molienda de la oliva fechados en varias etapas de la historia. Este árbol aparece, y en ocasiones adquiere especial protagonismo, en diferentes pasajes de libros como la Biblia, el Corán o La Odisea.

El cultivo del olivo fue importante en Babilonia, Palestina, Creta, Egipto y en otras extensiones mediterráneas al comienzo de la historia y posteriormente ultramar. Existen testimonios que fechan la presencia de olivos en el área griega de Micena catorce siglos antes de Cristo. Probablemente es por este motivo por el que este árbol es objeto de gran cantidad de citas literarias, además de su presencia en la mitología.

El Aceite de Oliva llegó a la Península Ibérica (España y Portugal) de la mano de los Fenicios en el año 1.100 a.C, y el comercio del Aceite de Oliva Virgen Extra ha ido creciendo hasta convertirse en un elemento imprescindible de la Dieta Mediterránea.

Os dejamos unas pequeñas curiosidades sobre la importancia del desarrollo de la historia y la humanidad vinculadas a los olivos:

  • En Babilonia, al médico se le conocía como ASU, “conocedor de los aceites”.
  • En la religión cristiana el olivo ha tenido especial relevancia; en el huerto de Getsemaní pasó Jesucristo orando la última noche antes de su arresto, y aún hoy se pueden ver en este huerto 8 olivos multicentenarios. Además, en la Edad Media el uso del Aceite de Oliva era litúrgico: se consagraba el Jueves Santo y debía durar todo el año, y los candiles que ardían en los altares únicamente se alimentaban con Aceite de Oliva.
  • En el Antiguo Egipto el Aceite de Oliva era la base de la cosmética, y se empleaba para fabricar diversos ungüentos. Se utilizaba también en el tratamiento de las momias, y en ocasiones se empleaban ramas de olivo para ceñir las cabezas de los difuntos como coronas o collares.

Trends : Aceite de oliva, historia

Autor : Carmen De Prado