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San Valentín: la historia de amor de D. Víctor De Prado y Dña. Ascensión Santaella

2017-02-05

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CAPÍTULO 1
Una tarde del mes de noviembre después de terminar con sus obligaciones diarias y dejar bien organizadas las del día siguiente, D. Víctor de Prado salió junto a unos amigos a pasear y disfrutar de una soleada tarde de otoño por el olivar.
De forma inesperada un grupo de jóvenes muy animadas, encabezado por la preciosa Dña. Ascensión, comentaban y reían divertidas anécdotas e historias de siempre que tantas tardes habían llenado su tiempo.
Fue el primer cruce de tímidas miradas y sonrisas furtivas que tuvo lugar entre D. Víctor y Dña. Ascensión. Todo comenzaba…

CAPÍTULO 2
Tras el brevísimo encuentro de la pasada tarde D. Víctor sintió algo especial cuando pensaba en el bello rostro de Dña. Ascensión. El mundo entero daba vueltas alrededor de su cabecita cuando recordaba la imagen de Dña. Ascensión escondiendo tímidamente sus brillantes ojos.
Efectivamente. D. Víctor sintió que por momentos se enamoraba.

CAPÍTULO 3
El otoño ultimaba su presencia con lluvias y desapacibles tormentas. Las tardes del duro invierno cada vez se hacían más presentes en la vida de D. Víctor y Dña. Ascensión.
Las tareas ineludibles de su día a día y las pocas oportunidades de encuentro entre ambos hicieron que Dña. Ascensión ignorase los esfuerzos de D. Víctor por pasear en las inmediaciones del hogar de la persona que le había robado cada segundo de su imaginación.
Las escasas circunstancias que hacían coincidir sus miradas no presagiaban ni si quiera una incipiente amistad.

CAPÍTULO 4
D. Víctor se sentía desanimado. Las condiciones climatológicas, los escasos momentos de encuentro y la actitud de Dña. Ascensión parecían haber echado por tierra todas las ilusiones del apuesto joven por conquistarla.
Por fortuna, D. Víctor supo reaccionar a tiempo y planeó una pícara estrategia para acercarse cada tarde a su enamorada con excusas más que simples. Incluso a menudo, fingía buscar a su fiel perro ‘Pancho’. Un impresionante ejemplar de Perdiguero de Burgos que incondicionalmente seguía los pasos de su amo, y que injustamente en algunas ocasiones se veía encerrado en casa para, sin saberlo ni entender cómo, ayudar a D. Víctor.

CAPÍTULO 5
Y por fin, tanto esfuerzo y tiempo invertido por D. Víctor en el cortejo de Dña. Ascensión ofrece sus frutos y logra sentimientos especiales en Dña. Ascensión. Nuestra protagonista veía como el rubor de sus mejillas cobraba vida cuando sin querer alguien de su alrededor nombraba a D. Víctor. Incluso buscaba hacer caso a Terrón para atraer la atención de su amo. Al fin y al cabo ambos estaban bien organizados para que aunque fuera brevemente durante la semana tuvieran lugar fugaces intercambios de tiernas sonrisas.
A pesar de los impulsos de Dña. Ascensión por hablar de su nueva amistad con sus primas, hermanas y amigas, el reservado carácter de la joven hacía que ella misma evitase ser objeto de conversaciones de sobremesa y comentarios de vecinos y curiosos.

CAPÍTULO 6
D. Víctor, jovenzuelo avispado e inteligente, captó al vuelo, como el más listo de los halcones, todas las sensaciones que con poca fortuna Dña. Ascensión trataba de esconder. Y así, cada tarde, sentado en su escritorio escribía lindas y tiernas cartas de amor para Dña. Ascensión en compañía de Pancho quien sin importarle nada más que su amigo y amo, apoyaba su hocico en las zapatillas de D. Víctor.
Pero… jamás se atrevió a entregar sus misivas a la dama de sus pensamientos. Se convirtió en presa fácil del miedo escénico y un absoluto pavor al rechazo definitivo de la que tantas largas horas ocupaba su tiempo imaginando bonitas charlas y paseos en las tardes de primavera y verano que tan lejanas por venir parecían.

CAPÍTULO 7
Dña. Ascensión que ignoraba cuánto era amada por D. Víctor en todos sus sentimientos se dio cuenta de que estaba completamente enamorada del apuesto joven. Cada mañana al despertarse aún entre sus cálidas y suaves sábanas de blanco algodón, su primer pensamiento e imaginación volaban a los infinitos campos de olivos de la mano de su secreto amado.
Cualquier insignificante detalle del día a día como las crecientes puestas del sol de la primavera que empezaba a florecer hacía que Dña. Ascensión se sintiese cada vez más cerca del amor incondicional por D. Víctor. Como una colegiala sentía temblor en las piernas cada vez que una oportunidad de encuentro con D. Víctor pudiera tener lugar… Sin duda estaba muy enamorada.

Trends : San Valentín

Autor : Carmen De Prado

Fuente : http://De Prado